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10-09-2018

Cómo fomentar la responsabilidad en los niños.

Los niños responsables serán adultos responsables.

Cómo fomentar la responsabilidad en los niños.

¿Cómo podemos afianzar un valor tan importante?

Hay que tener en cuenta que se trata de un proceso que lleva su tiempo y que comienza desde que los niños son pequeños.

En primer lugar hay que entender que la responsabilidad no tiene que ver con el obedecer a otro, no lo hago porque me dan una orden sino porque puedo razonar y encontrar la utilidad, entendiendo las consecuencias que tienen mis actos sobre mis cosas y sobre los demás. Si solo se obedece, las consecuencias buenas o malas siempre las veré como responsabilidad de otro.

Para trasmitir la importancia de la responsabilidad no basta con enunciarlo sino que será imprescindible transmitirlo con las propias acciones. Somos los papás quienes debemos ser confiables, cumplir con lo acordado y cumplir con compromisos laborales, deportivos, familiares etc. Ya que cuando los niños son pequeños aprenden por imitación, de ahí la importancia de lo que hacemos, de que nuestras palabras se condigan con nuestros actos para favorecer el entendimiento y el proceso de incorporación de los valores.

Es importante mostrar que todos tenemos responsabilidades. Trabajar para poder vivir, hacer la cena para que todos comamos, acomodar la ropa para que todos la encontremos, lavar los platos para mantener la casa limpia etc.

También fuera de casa podremos ir mostrando al niño el rol que juega cada uno en mantener la limpieza de la ciudad, en respetar las normas de transito e ir pensando juntos que pasaría si así no lo hiciera.

Un niño responsable siente con la posibilidad de elegir sobre sus actos y ver cuáles son sus consecuencias.

Además estaremos enseñándoles a cultivar la empatía, para que puedan ver qué causan nuestros actos en lo demás. Por ejemplo: ¿Cómo se habrá sentido tu compañero cuando todos se rieron de él? Esto es muy importante ya que permitirá que nuestros hijos puedan tomar decisiones distintas a las que toma su grupo de pares si éstas no le parecen las mejores.

Las tareas escolares son responsabilidad de los niños, no de los padres. Aunque es necesario que los acompañemos y ayudemos a organizarse para que vayan incorporando los hábitos correspondientes. Cuidar sus útiles, ver las materias que tiene al otro día, recordar que elementos que tienen llevar.

Transmitir la importancia de estudiar por la satisfacción de saber cosas. Es fundamental reforzar los logros, alentar el conocimiento.

Para fomentar el proceso de adquisición de hábitos responsables es aconsejable comenzar con pequeñas tareas según la edad, permitiéndoles que las lleven a cabo por sí mismos resaltando y reconociendo  los logros o ayudando a pensar como realizarlo de un modo más afectivo.

Algunas de esas tareas podrán ser: regar las plantas, dar de comer a las mascotas, levantar la mesa, sacar punta a sus lápices, lavarse los dientes, conseguir su tarea si falto al colegio, avisar si no concurre a un lugar, limpiar su cuarto etc.

Como se dijo anteriormente los papás transmitimos con acciones, porque más allá de que a veces no tengamos ganas de hacer algunas cosas igualmente las llevamos a cabo. Por ejemplo si le pido a mi hijo pequeño que me acompañe a hacer las compras y  dice que no porque “no tengo ganas”, se puede responder “yo tampoco pero igual elijo hacerlo ya que prefiero que tengamos las cosas que necesitamos para la cena”. Así pueden ver que no siempre tenemos ganas, sino que lo hacemos porque elegimos un beneficio que entendemos que es útil para todos.

También podemos mostrar satisfacción personal del deber cumplido. “Hoy pude resolver en el trabajo una situación complicada y me siento bien por eso” De esta manera mostraremos la importancia de asumir los desafíos aunque ofrezcan dificultad y no comulgaremos con la idea de desaparecer frente a alguna situación adversa.

Es fundamental ayudarlos a administrar su tiempo para que puedan llevar a cabo distintas tareas. De este modo también mostramos que valoramos su tiempo de juego, o de cualquier otra cosa que el niño sienta placer en realizar. No se trata de que no haya tiempo para las cosas de su preferencia, sino hallar la manera de que cada cosa pueda tener su espacio y encontrar satisfacción en ello.

Si el niño es parte de un equipo (deportes, estudio etc.) será fundamental que pueda  cumplir con su compromiso porque cada uno es importante en lo que hace y afecta positiva o negativamente al grupo. Si por alguna razón de fuerza mayor no puede cumplir con su tarea debe informar para que los demás puedan organizarse. No dejo al otro esperando porque no me gustaría que lo hicieran conmigo, porque me importa el grupo y el compromiso que asumí.

La responsabilidad genera autonomía: no me tienen que decir que hacer porque yo  entiendo su importancia.

Está relacionada con el respeto, la libertad y la confianza.

Así  habremos criado hijos que serán sujetos confiables, capaces de pensar, de elegir y de asumir las consecuencias de sus actos. Para que habiendo incorporado el valor de la responsabilidad puedan manejarse conforme a ello y no necesiten a otro al lado para recordárselo.


Lic. Yanina Tavitian
Psicóloga.  M.N.: 36.175
ANAGRAMA
Atención Psicológica- Caballito
2003-1760 -  15 35627363

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