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02-05-2019

Educar en la Empatía para Prevenir el Acoso Escolar

Anagrama Centro Psicológico nos habla al respecto.

Educar en la Empatía para Prevenir el Acoso Escolar

Que es el acoso escolar o bullying

El concepto refiere a todo maltrato físico, verbal o psicológico que es ejercido por uno o varios compañeros en el ámbito escolar y se reitera a lo largo del tiempo. Se trata de una relación desigual de poder. 

Normalmente el acoso escolar o bullying surge de forma espontánea y suele iniciarse como una gracia que es festejada por los pares y carece de la debida sanción por parte de los adultos a cargo, de este modo, se refuerza la conducta y tiende a repetirse. 

Las personas que son testigos de los hechos, participen o no en él se llaman espectadores.

Espectadores activos: Son quienes apoyan al agresor, haciendo que se sienta más fuerte. No inician el acoso, pero participan de él.

Espectadores pasivos: Son aquellos que observan el acoso, pero no intervienen. Ni para participar en él ni para frenarlo, muchas veces por miedo a quedar en el lugar del acosado.

Las investigaciones han demostrado que las agresiones disminuyen considerablemente  cuando los espectadores no aprueban  el acoso, denunciando y ayudando a la víctima. Por eso, actualmente, se focaliza el trabajo en ellos, para hacerlos responsables de las situaciones de las que son testigos.

Que es la empatía?

La empatía es un recurso fundamental en la comunicación interpersonal, nos permite “ponernos en los zapatos del otro”.

Se trata de la capacidad para comprender a los demás y la posibilidad de actuar para ayudar al otro entendiendo sus necesidades.

En primer lugar, es en la familia donde el niño aprende los modelos vinculares, por eso para desarrollar la empatía será necesario enseñarles a nuestros hijos a ser generosos con los demás, educarlos en el respeto sobre las diferencias.  

Cuidar a los animales y plantas, contarles lo bien que me hizo sentir una conducta amable y el malestar que produjo una acción hostil. También es preciso poder entender los sentimientos del niño propiciando la comunicación. Los padres debemos enseñar a nuestros hijos a ponerse en la piel del otro, de ese modo evitaremos naturalizar conductas egoístas y egocéntricas.

Hay  papás que tienden a ridiculizar a sus hijos marcándoles continuamente su falta y cuyas emociones son ignoradas, estos niños aprenderán a ignorar sus sentimientos y los de los demás reproduciéndolo este modo de comportamiento en otros ámbitos fuera de la casa.

Del mismo modo será fundamental educar con límites claros, no permitiendo la manifestación de ningún tipo de violencia física,  verbal  o psicológica. En este sentido seremos nosotros los primeros modelos a seguir, recordemos que los niños aprenden por imitación.

El respeto hacia la pareja y los hijos es el primer modelo en la construcción de sujetos capaces de limitar los propios impulsos y darle espacio al otro. Un papá o mamá que no sienta empatía por su pareja difícilmente pueda transmitir ese recurso a sus hijos.  La colaboración y el buen trato familiar será la base para el afianzamiento de todos los valores.

Si un niño es capaz de ponerse en el lugar del otro y entender sus necesidades, esa identificación funcionara como “dique” o freno psíquico posibilitando generar conductas más elaboradas y menos impulsivas.

Las escuelas también son un lugar privilegiado para trabajar el desarrollo de la empatía como un elemento fundamental para frenar el acoso escolar.

Los docentes no deben  desestimar  ni naturalizar los malos tratos entre alumnos. Estar atentos e intervenir frente a situaciones de abusos es una de las tareas más importantes para erradicar esta conducta.

También será necesario fomentar la comunicación, abriendo espacios de charlas con los alumnos, realizando juegos de roles explicándoles cómo ponerse en el lugar del otro. Al participar en una discusión abierta sobre el tema, los estudiantes espectadores tendrán más herramientas para sentirse involucrados y podrán actuar para frenar el bullying.

Los niños que acosan tratan de tapar sus propios miedos, es importante desarmar la imagen de canchero o piola del acosador en los grupos y poder nombrarlo con sus características reales, ya que su inseguridad y falta de empatía es una de los motivos por los cuales lleva a cabo estas conductas abusivas. Poder trabajar con ellos y sus familias también será parte de la tarea de las instituciones educativas.

Como adultos, es nuestra responsabilidad favorecer el diálogo para conocer como se están sintiendo los chicos y de esta forma poder intervenir para ayudarlos.

Prevenir el acoso escolar o bullying es responsabilidad de las familias y de las escuelas. Educar desde la base del desarrollo de la empatía  permite reducir  las conductas violentas facilitando que se actúe afectivamente en la resolución de conflictos.

 

Lic Yanina Tavitian

Psicóloga 

M.N. 36.175

ANAGRAMA  ATENCION PSICOLOGICA

Telefono: 2003 1760

CABALLITO

  : Anagrama centro psicológico

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