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07-11-2019

Intervenciones en primera infancia, dificultades en el desarrollo,

Anagrama nos habla de la importancia de la detección temprana y cuáles son las señales de alerta.

Intervenciones en primera infancia, dificultades en el desarrollo,

El desarrollo infantil en los primeros años de vida se caracteriza por la adquisición progresiva de funciones tan importantes como el control postural, la autonomía de desplazamiento, la comunicación, el lenguaje verbal, y la interacción social.

La detección de posibles alteraciones en el desarrollo de los niños es un aspecto fundamental de la atención temprana y oportuna en primera infancia (0 a 5 años), y tiene el objetivo de promover el desarrollo e intervenir cuando los niños presentan riesgo biológico y/o psicosocial o patología instalada. Convoca siempre a un trabajo interdisciplinario planificado (psicología, fonoaudiología, terapistas ocupacionales, pediatras, neurólogos entre otros), en diálogo constante, considerando las

capacidades y dificultades del niño en los distintos ámbitos del desarrollo, su historia y proceso evolutivo, así

como las posibilidades y necesidades de los demás miembros de la familia y los recursos de que se dispone.

En las consultas vemos como el medio familiar constituye una vía importante de detección, pues en muchas ocasiones son los propios padres, o personas cercanas al niño, los que en la interacción diaria con su hijo en su contexto natural pueden observar que existe una diferencia o desviación entre el comportamiento de su hijo y el de otros niños.

La escuela también suele funcionar como la que señala o alerta que algo está pasando.

Podríamos decir que el retraso del lenguaje es el problema de desarrollo más frecuente, el más visible aunque a menudo es sobreestimado o no es diagnosticado en forma adecuada; pero no es el único signo de alarma a tener presente.


Señales de alerta

Los indicadores del desarrollo son los hitos que la mayoría de los niños conquistan y logran hacer a una edad determinada. En general las manifestaciones clínicas que nos alertan se dan tempranamente y, sin tratamiento, van haciéndose cada vez más evidentes a medida que el niño crece. La presencia de los signos de alarma en niños pequeños hace necesaria una consulta y orientación en principio con  pediatría para luego acceder a la derivación con un especialista.

La detección temprana de las dificultades constituye el paso imprescindible para el diagnóstico y la atención terapéutica, sin embargo cabe destacar que diagnosticar no es etiquetar.

Es fundamental consultar si un niño:

•No expresa alegría a partir de los 6 meses.
•No comparte sonidos, sonrisas y otras expresiones faciales de manera reiterada a partir de los 9 meses.
•Aún no balbucea a los 12 meses.
•No hace gestos como señalar, mostrar, alcanzar o saludar con la mano a los 12 meses.
•No dice ninguna palabra a los 16 meses.
•No formula frases de dos palabras con intención comunicativa (sin imitar o repetir) a los 24 meses.
•Frente a cualquier pérdida del habla, balbuceo o habilidades sociales a cualquier edad.

También es importante consultar si, en niños más grandes, observamos:

•Dificultades para relacionarse con otros niños prefiriendo el juego solitario.
•En muchas ocasiones no responde cuando lo llaman por su nombre.
•Movimientos con los brazos y las manos extraños como el aleteo de los brazos.
•Se ríen o lloran sin un motivo aparente y no comprenden la expresión fácil del otro.
•Prefiere el juego repetitivo como ordenar los juguetes, los colores, etc.
•Muy resistentes al cambio de normas, hábitos, horarios, juguetes.
•El contacto visual es escaso e incluso ausente.
•Dificultades en el habla, incluso el uso de la mímica cuando es pequeño, y repite mucho palabras o frases.
• Hipersensibilidad a estímulos auditivos.
• Enojos descontroladas debido a su inflexibilidad o a no poder comunicar sus deseos o necesidades

Los niños pequeños tienen muchísimas posibilidades de modificar su funcionamiento por eso es fundamental estar atentos para detectar alteraciones, detenciones, retrasos o desvíos en el desarrollo. Cuanto antes se realice la detección de esas dificultades, existirán mayores posibilidades de prevenir la instalación de patologías, y lograr modificaciones en el entramado complejo que se arma entre el niño y su entorno.


Lic. Karina Matos Dacal
MN 30.910
Anagrama Centro Psicológico
15-6527-8754

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